RODRIGUEZ29112024

Prioricemos la Lactancia Materna
Lupita Rodríguez Martínez

Monterrey.- La lactancia materna es un derecho humano universal, imprescriptible e inalienable del bebé y de su mamá. Sin embargo, la Constitución federal y la Constitución estatal sólo reconocen la lactancia materna como un derecho laboral de las mamás trabajadoras en el sector público y privado.

La fracción V del Artículo 123 de la Carta Magna dispone que las mujeres en el período de lactancia tendrán dos descansos extraordinarios por día, de media hora cada uno para alimentar a su hijo o hija. Esto mismo se estipula en la fracción IX, inciso C, apartado B de dicho Artículo, en el cual se agrega que disfrutarán de asistencia médica y obstétrica, de medicinas, de ayuda para la lactancia y de servicios de las mal llamadas guarderías.

Debería tratarse de los Centros de Desarrollo Infantil (CENDI) o de los Centros de Atención, Cuidado y Desarrollo Integral Infantil (CACI) o de los Centros de Educación y Cuidado Infantil (CECI), recién creados por el IMSS para reemplazar las guarderías, pues la primera infancia no es para guardarse.

Desde el 2023 se promovieron iniciativas para consagrar la lactancia en la Constitución Mexicana y en la de Nuevo León como un derecho humano fundamental, universal, imprescriptible e inalienable de niñas, niños y mujeres.

De acuerdo con la Comisión Estatal de Derechos Humanos solo una de cada diez mamás trabajadoras prosigue con la lactancia; es decir, únicamente el 33.6 por ciento de los bebés reciben lactancia materna exclusiva hasta los seis meses de vida, debido a que a las mamás no se les concede licencia por todo ese tiempo o sus centros de trabajo no cuentan con lactarios o salas de lactancia.

Consagrar la lactancia materna en la Constitución será un hecho histórico para que los sectores público, privado y civil de nuestro Estado la protejan, apoyen, promuevan y, sobre todo, instalen lactarios y concedan licencias para cumplir con la nutrición adecuada, la crianza sana y el desarrollo integral de las y los lactantes, así como con su salud y la de sus propias madres.

Elevar a rango constitucional el derecho a la lactancia implica garantizar los beneficios que de ella emanan y cumplir la Ley para la Protección, Apoyo y Promoción de la Lactancia Materna del Estado de Nuevo León, vigente desde el 20 de enero del 2016, la cual impulsamos como Grupo Legislativo del Partido del Trabajo en la LXXIV Legislatura, con base en el principio constitucional del interés superior de la niñez.

Invertir en lactancia es invertir en el futuro y esta Semana Mundial de la Lactancia Materna 2025, el llamado de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) es que Prioricemos la Lactancia Materna para Construir Sistemas de Apoyo Sostenible.

Atender este llamado en México y en Nuevo León implica contribuir a proteger los derechos y el bienestar de todos los niños y de todas las niñas lactantes, especialmente quienes viven en condiciones más vulnerables.

Priorizar la lactancia como un derecho humano significa crear programas comunitarios para organizar grupos de autocuidado o de apoyo virtual en el entorno familiar y vecinal, donde las mamás primerizas lean información, vean videos y escuchen testimonios para despejar dudas y recibir acompañamiento que fortalezca su salud mental, controle emociones y detone una crianza sana.

Se requiere garantizar que las madres trabajadoras tengan las dos pausas de 30 minutos durante su jornada laboral, ya sea para amamantar a su bebé o para extraerse leche en las salas de lactancia de sus centros de trabajo o en lugares cercanos que les faciliten el ejercicio de este derecho.

A casi diez años de promulgada la Ley, es un avance que nuestro Estado cuente con una red de 105 lactarios instalados cerca de plazas municipales, en clínicas y hospitales, centros comunitarios y estaciones de Metrorrey, bajo el programa “Alimentar con Amor” que encabeza Mariana Rodríguez Cantú, titular de Amar a Nuevo León, sin contabilizar los que centros laborales y educativos han instalado por su cuenta, así como 37 Bancos de Leche Humana activos a través del IMSS-Bienestar y de la Secretaría de Salud del Estado.

Bebés y mamás necesitan ayuda para manejar los desafíos de lactar, así como ganar confianza al regresar al hogar y, sobre todo, al retornar al trabajo frente a la comercialización generalizada y poco ética de fórmulas lácteas.

Empoderar a las mujeres en el periodo de lactancia es un acto de justicia social para amamantar a un nuevo ser y lograr la igualdad sustantiva.