
Monterrey.- El neoliberalismo puede entenderse como un régimen económico y político que privilegia el mercado, favorece la competencia individual y reduce el papel del Estado en la protección social. Esto ha transformado las estructuras familiares y las condiciones de vida de las personas en la actualidad. De esta manera, la seguridad social y los servicios públicos se han precarizado; por lo tanto, las familias están asumiendo la responsabilidad de garantizar la salud, educación y bienestar de la niñez.
El libro Neoliberalismo, familia y bienestar infantil, coordinado por Verónica Sieglin y Elisa Hernández Aréchiga, está publicado por el Fondo Editorial Nuevo León y la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Vincula los conceptos de neoliberalismo con la familia y el bienestar de la niñez partiendo de la intención de reconocer el efecto de las políticas macroeconómicas en los niveles microsociales. Comprende nueve investigaciones que dan cuenta cómo las familias que se encuentran en riesgo económico y social amortiguan las dificultades de salud pública de la infancia, así como los factores asociados al fracaso escolar.
El libro se estructura en dos partes que exploran con metodologías cuantitativas, cualitativas y mixtas, las interacciones comunitarias que documentan las políticas del mercado y los vínculos sociales con las subjetividades individuales. La primera parte refiere a la determinación social del bienestar infantil y la segunda sobre la finaciarización, conflictos comunitarios y desarrollo infantil.
Cuatro estudios componen la primera sección. Inicia con la Aportación de la medicina social latinoamericana para la comprensión de los procesos de corporización en contextos de precariedad: perspectivas para el análisis del proceso salud-enfermedad de Meza y Hernández que examinan dentro de una perspectiva crítica la relación entre lo social y lo biológico. Concluyen que “la inclusión y valoración de las perspectivas latinoamericanas en el estudio de la salud y la corporización son esenciales para lograr una comprensión más completa y diversa de estos fenómenos a nivel global (p. 45). Sieglin aborda en Crecer en precariedad: quejas somáticas infantiles, vida precaria y la pandemia de covid-19, un estudio que confirma la hipótesis que las adversidades y la inseguridad del bienestar psicofísico de niñas y niños se agudizaron durante la pandemia.
Reyes y Bracamontes en Factores de riesgo/protección de la población que integra el programa “Alerta temprana” de una escuela primaria en un contexto urbano marginal de Juárez, Nuevo León explican los condicionantes del desarrollo infantil sobre el riesgo educativo y cómo un programa de atención debe evaluarse para resultar adecuado para proteger a la niñez evitando los determinismos sociales, destacando el clima familiar positivo como factor favorable. La cuarta aportación se denominada “Uno sale perdido y no sabe a dónde va”. La experiencia del contraste cultural de migrantes e indígenas de una comunidad escolar en una zona periférica urbana de Monterrey realizada por García propone una interculturalidad crítica que involucre a toda la comunidad donde prevalezca el respeto a la diversidad cultural de los pueblos originarios, entre sus comentarios finales destaca que la vida de las personas que experimentan el desarraigo de sus comunidades “se vuelve un campo de reaprendizajes, de rearticulación y reconstrucción de los tejidos sociales y los lazos humanos” (p. 140).
La segunda parte se compone de tres investigaciones. En el trabajo Finaciarización del consumo popular y alteraciones en el tejido social: el impacto de créditos colectivos solidarios en una comunidad popular del área metropolitana de Monterrey desarrollados por Vargas y Sieglin se analiza cómo los créditos dirigidos a las amas de casa pueden convertir en un motor para el endeudamiento familiar que genera conflictos comunitarios y que representa “un suculento negocio financiero” (p. 188). Dentro de las posibilidades de transformación propone alternativas del Estado para evitar la explotación de los sectores sociales más desfavorecidos a través de créditos justos para mejorar las condiciones de vida.
Además, en el segundo apartado, se incluye la investigación Dificultades financieras familiares y problemas del habla de infantes. Un análisis de factores de riesgo y de protección en una población pobre de la periferia del área metropolitana de Monterrey de Sieglin y Morales donde se analiza las causas y efectos de las deudas de familias y su relación con la salud infantil. Dos de los hallazgos interesantes del estudio ubican a la lectura en el tiempo libre y la participación en redes sociales como mecanismos de protección de los infantes. El último de los trabajos corresponde a Etnografía del fomento a la lectura. Estudio de caso en una escuela primaria de Nuevo León colaboración de Huerta, Hernández y Ramos que en el marco de la Nueva Escuela Mexicana presenta un análisis y discusión de estrategias para el fomento de la lectoescritura. En sus conclusiones, el autor y las autoras, plantean la potencialidad de la lectura para el cambio social a través de una educación liberadora que enfrente la cultura del silencio y que promueva una pedagogía de los sueños posibles, como lo planteaba, desde hace tiempo Paulo Freire.
En el prólogo de la publicación Bernardo Bátiz, magistrado electo del Tribunal de Disciplina Judicial, explica que no es un libro negativo, sino que es alentador, ya que señala problemas, establece estrategias y acciones basadas en el trabajo colaborativo a partir del conocimiento de la comunidad y la realidad social. Este libro fue apoyado por el Consejo Nacional de Humanidades, Ciencia Tecnología en 2021. En su conjunto, -y en cada una de las investigaciones realizadas por separado- es un esfuerzo colectivo recomendable para estudiantes y maestros de educación superior y posgrado de ciencias sociales y de instituciones formadoras de docentes donde encontrarán experiencias de investigación e intervención educativa desde la colaboración de investigadores y actores educativos desde una experiencia comunitaria.
En el marco de una crisis económica mundial y del ascenso de gobiernos autocráticos y populistas, México requiere, para evitar el modelo económico neoliberal, transitar a un posneoliberalismo progresista (Mangabeira, 2024) donde se instale una democracia incluyente con justicia social que logre el bienestar económico y social de las familias, a través de educación y salud. Este tipo de publicaciones aportan datos cuantitativos y etnografías sensibles de la condición humana que visualizan el contrapeso de la escuela y la comunidad ante la desprotección neoliberal.
Referencias:
– Mangabeira, R. (2024). The world and us. Verso.
– Sieglin, V y Hernández Aréchiga, E. (Coordinadoras). Neoliberalismo, familias y bienestar infantil. Fondo Editorial Nuevo León y Universidad Autónoma de Nuevo León.
* El autor es profesor normalista, profesionista universitario y doctor en Ciencias Sociales. Ha publicado artículos, capítulos, libros, entrevistas y reseñas sobre temas educativos y de atención a la diversidad.