RODRIGUEZ29112024

MICROCUENTOS PARA PENSAR
Tomás Corona
Socioemotividad 

Monterrey.- No basta con pronunciar la educación socioemocional en un discurso o exponerla en un cursillo, para que mágicamente o por ósmosis se extrapole a la realidad escolar.

La educación socioemocional implica: autoconocimiento, autorregulación, empatía, habilidades sociales, toma de decisiones y es importante porque promueve el bienestar personal, facilita el aprendizaje, contribuye a construir relaciones saludables, ayuda a la prevención de problemáticas sociales y favorece el desarrollo integral; entonces, desde esta perspectiva es materialmente imposible cambiar la mentalidad de los docentes para volverlos expertos en el estudio y seguimiento de casos clínicos como sería el de un alumno con parálisis cerebral severa y que la inclusión exige su permanencia en el aula.

Hay otra agravante, solo existe en Nuevo León una escuela formadora, una normal de especialización en la cual se prepara a los especialistas para la atención de alumnos con necesidades diferentes; el resto de las instituciones formadoras de docentes carece de una línea de seguimiento en el ámbito psicológico y solo se trata de manera superficial, capitular o semestralmente, como fascículos informativos y nada más, no hay profundidad en el estudio de cada síndrome o caso.

Está de más decir que nunca ha existido un psicólogo de planta en cada una de las escuelas que se ven avasalladas por un sinnúmero de alumnos con problemas de aprendizaje y, como un alud, atropellan la integridad profesional de los pocos psicólogos que atienden infinidad de casos en las pocas instituciones escolares que lo tienen.

¿Qué se puede hacer? La solución está en manos de las autoridades educativas desde hace muchísimo tiempo.