RODRIGUEZ29112024

MICROCUENTOS PARA PENSAR
Bibliofilia
Tomás Corona 

Monterrey.- Independientemente de quien haya hecho la inversión para la remodelación de la Biblioteca Central de la ciudad de Monterrey, lo relevante aquí son dos cuestiones:

Primera, la fotografía de la inauguración que apareció en las redes devela el hecho de que los “soldados rasos”, quienes hacen la verdadera chamba, quienes realmente efectuaron la total e innovadora remodelación del edificio que alberga la biblioteca, me refiero a la coordinadora, empleados de confianza, arquitectos, albañiles, voluntarios, cargadores, bibliotecarios, intendentes, secretarias, y potenciales usuarios, no salieron y jamás saldrán en la foto debido a esa inicua meritocracia, a ese afán de soberbia y petulancia y el enorme “yo-yo” y protagonismo que caracteriza a los políticos de todo el mundo, por demás ególatras y enfermos de poder, como el reyezuelo, la reina de corazones y los cortesanos que hoy nos gobiernan.

A cada rato aparecen, en diferentes lugares y contextos, inaugurando eventos de todo tipo porque padecen “eventitis” crónica, o nuevas instituciones sociales, como si en ello les fuera la vida, con su consabida falsa modestia, pues poco o nada tienen que ver con lo que hacen en nuestra populosa ciudad, sólo el hecho de que les tocó ser los políticos en turno en nuestro “México lindo y jodido” como afirma acertadamente un buen amigo.

Y Nuevo León no se queda atrás en eso de la jodencia sociocultural, más que económica, porque lana sí hay, ¡y much! Pero así se la gastan, en toda la extensión de la palabra, en su imagen y falsa publicidad, estos advenedizos, con el insano, innoble y deleznable propósito de parecer una monarquía, como si no supiéramos lo que ocurre en ese oscuro y pernicioso mundillo clandestino en el cual se gesta el germen de la corrupción, bajo el subterfugio de que todo está bien (aunque todo ande mal) en el que cotidianamente perviven. Creo que se escabecharon 8 y medio millones en “marketing” de publicidad e imagen

Lo bueno, la segunda cuestión, más allá de la falaz imagen captada en una fotografía que encumbra a esas personitas “non gratas” sin merecerlo, es que la majestuosa biblioteca ya comenzó a funcionar, ofreciendo un atento y magnífico servicio a los visitantes, siempre en pro de la cultura. Cabe decir que quedó muy sobria y muy bonita bajo el Sol que la dirige y por estas poderosas y significativas razones habemos muchos usuarios felices dispuestos a satisfacer nuestra avidez por leer y gozar de los bienes culturales que posee y ofrece esta inigualable institución, la Biblioteca Central del Estado de Nuevo León. ¡Enhorabuena!