
Mérida.- La presidenta de México conduce a la nación con inteligencia, dignidad y patriotismo y los resultados están a la vista: a pesar de las rémoras provenientes de los años en que el país estuvo en manos de fuerzas que representaban intereses contrarios al pueblo y a la nación, encarnadas en los partidos PRI y PAN, lastres que están pesando mucho en el esfuerzo de reconstrucción, los avances en todos los órdenes, son tangibles.
La construcción de importantes obras de infraestructura que sirven como base al desarrollo no cesan. En el sureste del país, zona por siempre abandonada por los gobiernos prianistas, están construyéndose las que corresponden al corredor interoceánico: ferrocarriles, carreteras, rompeolas, electrificación, parques industriales, etc. y, al mismo tiempo, las correspondientes a la ampliación del puerto de altura de Progreso, en Yucatán, para que lleguen barcos de mucho mayor calado, más las del ferrocarril de carga que conectará el puerto con el corredor y con el resto del país.
Pero no solo en el sureste se trabaja, sino en todos los puntos cardinales de la geografía patria. Obras hidráulicas para desazolvar ríos, usar el agua de riego de mejor manera y liberar caudales para el consumo humano; ampliación y mejoramiento de carreteras y nuevas vías férreas para hacer más fluida la comunicación interna del país; construcción de escuelas superiores y universidades para elevar los niveles educativos del pueblo.
Entre los dos gobiernos de la 4T, el de AMLO y el de ella, han sacado a 13.4 millones de personas de la pobreza, tanto extrema como moderada en tan sólo seis años. Durante este lapso el salario mínimo se elevó más de 100 por ciento, en términos reales (mientras que durante los 4 sexenios de latrocinios -de Salinas a Peña Nieto- se desplomó en 30 por ciento, también en términos reales), el desempleo disminuyó y el poder adquisitivo de la mayoría de los mexicanos se elevó, como no sucedía antes.
Por eso es que, ante el pesar de los panegiristas de la derecha, que no dejan de exigir que se cambie el modelo y se vuelva al del pasado, las encuestas de casas demoscópicas independientes demuestran que la abrumadora mayoría de los mexicanos apoya las políticas de la 4T y rechaza la vuelta al pasado. En estos seis años, los gobiernos de la izquierda han cimentado un edificio al que todavía le falta mucho por hacer, pero que no se ha desviado en su orientación fundamental: por el bien de todos primero los pobres.
La derecha es entreguista y apátrida. En el afán de regresar al poder no tiene empacho en engordarle el caldo a los enemigos de nuestra patria. Esto es lo que distingue a los dirigentes de la oposición que, a cada golpe que el imperio propina a México para ablandarlo y que se convierta en colonia suya, en lugar de condenarlo, se ponen a gritar en favor del agresor.
Ejemplo de lo anterior son las declaraciones del sepulturero del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, y la panista vendepatrias Lilly Téllez, con respecto al golpe más reciente del orate de la Casa Blanca a nuestro país cancelando 13 rutas aéreas a Estados Unidos en el intento de dictarle a México su política de aviación tal si fuéramos su colonia. Como los traidores de la época de Juárez, los dos aplaudieron las medidas del dictador yanqui.
Esto es lo que dijeron: “La decisión del Departamento de Transporte de EE.UU. es consecuencia directa de la incompetencia, incapacidad, capricho e irresponsabilidad del gobierno”, gritó el rey del botox; “Esa respuesta de Claudia Sheinbaum de amenazar al presidente Donald Trump de los Estados Unidos con apoyar más a la narcodictadura cubana para tratar de hacer que los vuelos vuelvan al AIFA es algo indigno, es ridículo e indigno”, calumnió la, desde hace muchos años, empleada de Salinas Pliego.
Carroñeros, como son, se aprovechan de cada suceso infausto que afecta al país y hiere a su población echándole la culpa del hecho al gobierno. Así lo hicieron con las desgracias producidas por las lluvias atípicas en una región del país y así lo hacen con el condenable homicidio de Carlos Manzo, alcalde de Uruapan, una de las regiones azotadas por el crimen organizado, que se fue desarrollando en ella como en otras, durante las décadas de los gobiernos neoliberales prianistas hasta convertirse en el monstruo de mil cabezas que ahora es y está costando mucha sangre de agentes del orden, soldados, policías y gente inocente, erradicar.
Los gobiernos de la 4T partieron de cero, o bajo cero, cuando tomaron la dirección del país. La estúpida guerra contra las drogas, iniciada por Calderón, y continuada por Peña, no sólo no resolvió el problema sino lo hizo mucho más grande porque fue el inicio del permiso para matar, a la vez, que de la complicidad de gobernantes con grupos de narcos, a cambio de dinero, con la intermediación de Genaro García Luna, el jefe de la seguridad nacional del presidente espurio, de lo cual no hablan los gritones del prian.
La protección del alcalde estaba en manos de policías municipales de su confianza porque él así lo pidió y la Secretaría de la Defensa le concedió. La guardia nacional estaba presente en un segundo círculo, a unos metros de su protección inmediata. Así es que protección no le faltaba. Pero los gatilleros son profesionales del asesinato y buscan y, muchas veces, encuentran como colarse. A Obregón lo custodiaban 40 generales armados y lo asesinaron; a Kennedy, un tirador lo mató con todo y que tenía protección; a Trump, con todo el aparato de seguridad a su disposición, estuvieron a punto de matarlo, la bala apenas le rozó la oreja.
Por eso es vil lo que está haciendo la derecha toda, encabezada por periódicos, lorocutores, comentócratas cínicos y políticos como Alito, Ricardos Anaya, etc., de realizar una grotesca campaña contra la presidenta acusándola del crimen. Se equivocan, Claudia Sheinbaum es una mujer patriota, honesta y capaz, por lo que la campaña esquizofrénica en su contra le hará lo que el viento a Juárez.