
Mérida.- La derecha empresarial –que incluye periódicos, como Reforma, El Universal, Diario de Yucatán y otros, dirigidos no por periodistas sino por traficantes de influencias; televisoras como TV azteca, Televisa y Radio Fórmula, cuyos dueños son enriquecidos magnates, gracias a privilegios de casta en el antiguo régimen; a los que se suman mercenarios disfrazados de comentócratas y editorialistas que antes cobraban en las nóminas del gobierno federal y ahora en las de los Cresos, que no quieren pagar impuestos, no cesan de mentir y calumniar en el afán de derrocar, por la mala, al régimen popular y democrático que se construye en México.
Es una derecha muy hipócrita, pues mientras dice querer que los mexicanos salgan de la pobreza, no sólo se hace de la vista gorda cuando alguno de los suyos elude el pago de sus impuestos sino que, día y noche, machaca con la cantaleta de que el gobierno de la 4T no invierte en educación, salud, obra pública, etc., lo suficiente. Pero no tocan, ni con el pétalo de una rosa, a los multimillonarios que por no pagar impuestos restan dinero a las arcas públicas destinado a programas, obras y servicios colectivos.
Es emblemático el caso de Ricardo Salinas Pliego que no sólo no paga impuestas, no obstante ser dueño de una cadena de canales de televisión, grandes almacenes y bancos a lo largo y ancho del país, que le producen gigantesca ganancias, sino que acusa al gobierno de todo lo que se le ocurre, por querer cobrárselos. Gracias al Prian es poseedor de una inmensa fortuna que, según el ranking de Forbes, asciende a 4 mil 900 millones de dólares.
La historia de este empresario está ligada a los malos manejos del Prian que fue quien, prácticamente, le regaló el negocio que ha sido la base de la multiplicación de su fortuna: una televisora del estado, en su tiempo conocida como Imevisión, que Carlos Salinas de Gortari, privatizó y puso en sus manos. Además, involuntariamente, le financió la operación por conducto de su hermano Raúl, otro ladrón de siete suelas, que le prestó el dinero, préstamo que jamás le regresó y por eso fue demandado en tribunales.
En 1993, estando Salinas en plena euforia repartidora, entre sus amigos, de las empresas del estado, al “Tío Richie” le tocó la llamada televisora del Ajusco –que comprendía dos canales: el 13 y el 7–. Entonces no se burlaba de los funcionarios de gobierno, como hace ahora, llamándolos, despectivamente, “gobernícolas”; al contrario, Salinas y compañía eran unas bellas personas porque lo dejaban asaltar y despojar a quien pudiera.
Su falta de escrúpulos y la protección de los gobiernos está documentada. En diciembre de 2002, con la complicidad de Fox, mediante hordas armadas se apoderó de una televisora ajena en el Cerro del Chiquihuite, propiedad del empresario Javier Moreno Valle, sin que nadie revirtiera la ilegal acción que quedó impune. De madrugada, el comando armado, tomó por la fuerza las instalaciones de transmisión de CNI, esposó a los técnicos y se hizo del control de la señal que hasta ahora tiene.
El tal Salinas Pliego es un peligro para la sociedad porque carece de escrúpulos y es capaz de llegar hasta de lo inédito con tal de salirse con la suya; un vivales que estira la liga hasta que casi se rompa. Su última hazaña es de antología: sus abogados solicitaron a la Suprema Corte de Justicia de la Nación que sus nueve integrantes “fueran apartados del pleno” que revisaría dos amparos que solicitó su empresa Elektra que en total suman más de 34 mil millones de pesos que el fisco le está cobrando.
Si alguien pide un amparo, este llega hasta la SCJN y luego solicita que esta haga mutis, o está rematadamente loco o es un individuo con una perversidad tal que está dispuesto hasta lo increíble para el logro de sus objetivos. Sí, efectivamente, se le sacara con su gusto, ¿quién resolvería el asunto? Nadie. Entonces, su caso quedaría en el limbo jurídico.
Por supuesto que sus solicitudes fueron rechazadas sin mayor trámite por el presidente de la Corte, Hugo Aguilar Ortiz quien, en respuesta a la frívola demanda, dispuso multas a la empresa por haber buscado “entorpecer o dilatar” los juicios. “Dadas las razones que rigen el sentido del presente proveído –respondió el ministro, a través del tablero electrónico de la institución– es innecesario realizar algún pronunciamiento respecto a las pruebas que se ofrecen”.
Empero, el magnate es bien acogido en las filas de la derecha que anda a la búsqueda de candidato para las elecciones presidenciales del 2030. Recientemente celebró sus 70 años con un pachangón al que acudieron políticos del PAN y del PRI y la cauda de comentócratas que en redes, canales, radio y periódicos se dedican a denostar a la presidenta y las políticas públicas de su gobierno y a cantar loas a personajes nefastos como éste.
Su caso demuestra cómo la derecha mira hacia otro lado cuando de los suyos se trata mientras, por el contrario, inventa “investigaciones” a base de mentiras contra personajes de la izquierda con el fin de desprestigiarlos.