RODRIGUEZ29112024

Desmoralizados todos
Víctor Reynoso

Puebla.- Carlos Bravo Regidor escribió, acertadamente, un artículo reciente sobre la desmoralización, ahora la del grupo en el poder. Las razones para la misma son muchas.

Desde la economía hasta los diversos indicios de vínculos entre dirigentes del grupo en el poder y criminales.

De entre los diversos significados de moral hay dos que actualizan el término en nuestra clase política. Una tiene que ver con la capacidad de hacer cosas: tener la moral alta es una fuerza que nos permite actuar. La otra tiene que ver con los valores éticos: hacer lo que se debe hacer, según los propios valores.

La primera parece abarcar a todo el país. Bien señala Bravo Regidor que los primeros en desmoralizarse fueron los de la oposición. Creo que buena parte de la ciudadanía está en lo mismo. Y ahora también está en eso el grupo en el poder. La imagen de la presidenta con el gobernador de Sinaloa es una elocuente prueba de esa desmoralización. No se diga la imagen del líder de los senadores de la mayoría, Adán Augusto López.

La economía no crece y no parece que vaya a crecer en el corto y mediano plazos. La reforma judicial ahuyentará muchas inversiones. Los grandes proyectos del sexenio anterior (AIFA, Tren Maya, Dos Bocas, Mexicana…) seguirán siendo subsidiados, y difícilmente fomentarán el desarrollo económico de sus regiones.

Con eso bastaría para desanimarse, para desmoralizarse. Pero hay más. Los muchos indicios y evidencias de vínculos entre el poder político y los criminales. Parece que también opera la segunda acepción de moral: actuar contra los propios valores. Y la forma como el vecino del norte se aprovecha de esta situación para presionar al gobierno mexicano aumenta la desmoralización.

Incluso el posible sucesor de “la transformación” parece que anda con la moral baja. Alguien preguntó si se le conocía alguna idea, propuesta o frase al hijo de López Obrador. Parece que solo una: “no me digan Andy”. No alcanza para la candidatura del 2030. El susodicho se ausentó del Consejo Nacional de su partido realizado el domingo pasado.

Parece que es necesario un cambio de rumbo. Un golpe de timón. ¿Cómo el de Cárdenas en 1936? La situación es muy distinta (no hay dos situaciones iguales). La actual es mucho más compleja. Pero no sería la primera vez que el talento, la creatividad y el valor políticos resuelven situaciones complejas.